El Papa León XIV nombró este viernes a dos nuevos subsecretarios de la Secretaría General del Sínodo: el jesuita Giacomo Costa y la salesiana Elena Massimi, dos nombres muy conocidos del camino sinodal.
Un anuncio oficial de este viernes en el Vaticano
La noticia llegó, como es costumbre en la Santa Sede, a través del boletín diario de su Oficina de Prensa, publicado este viernes 30 de octubre. En pocas líneas, el texto oficial confirma que el Santo Padre ha nombrado subsecretarios de la Secretaría General del Sínodo al padre Giacomo Costa, de la Compañía de Jesús, hasta ahora consultor de esa misma Secretaría, y a la hermana Elena Massimi, de las Hijas de María Auxiliadora, profesora de Liturgia y Sacramentología en la Universidad Pontificia Salesiana de Roma.
Ambos trabajarán junto al cardenal Mario Grech, secretario general del Sínodo, en un momento decisivo: ya no se trata de celebrar la gran asamblea que reunió a obispos, religiosos y laicos de todo el mundo entre 2021 y 2024, sino de ayudar a que sus conclusiones echen raíces en las diócesis, las parroquias y las comunidades de cada país. Es la llamada fase de aplicación, el tramo en el que las palabras del discernimiento deben convertirse en vida concreta de Iglesia.
Según informó la propia Secretaría General, los nombramientos tendrán una duración de cinco años. Costa releva al agustino español Luis Marín de San Martín, que en marzo fue nombrado prefecto del Dicasterio para el Servicio de la Caridad, y Massimi sucede a la religiosa francesa Nathalie Becquart, subsecretaria desde febrero de 2021 y una de las caras más visibles del proceso sinodal en estos años.
El padre Giacomo Costa: experiencia en dos asambleas sinodales
Si hay alguien que conoce el Sínodo por dentro, es el padre Giacomo Costa. Nacido en Génova el 12 de septiembre de 1967, ingresó en la Compañía de Jesús en 1992 y fue ordenado sacerdote el 22 de junio de 2002. Su formación une la vida espiritual ignaciana con una mirada atenta a la sociedad: obtuvo un diploma de estudios avanzados en Sociología política y moral en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París.
Durante años estuvo al frente de realidades muy concretas de la Iglesia italiana. De 2007 a 2025 fue presidente de la Fundación Cultural San Fedele de Milán y, de 2010 a 2021, dirigió la revista «Aggiornamenti Sociali», una publicación de referencia para pensar la vida social y política desde la fe. Desde 2022 acompaña espiritualmente, a nivel nacional, a las Asociaciones Cristianas de Trabajadores Italianos.
Pero su credencial más importante para este nuevo encargo es otra: fue secretario especial de la XV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, la dedicada a los jóvenes en 2018, y también de la XVI Asamblea, la del Sínodo sobre la Sinodalidad celebrado entre 2021 y 2024. Es decir, León XIV ha llamado a uno de los artesanos del proceso de escucha más amplio que ha vivido la Iglesia reciente.
La hermana Elena Massimi: liturgia, música y formación
La hermana Elena Massimi aporta al equipo un perfil distinto y complementario: el de la liturgia vivida y enseñada. Nacida en Roma el 16 de junio de 1975, emitió su profesión perpetua en el Instituto de las Hijas de María Auxiliadora —la familia salesiana fundada por san Juan Bosco y santa María Dominica Mazzarello— el 24 de octubre de 2009.
Se doctoró en Sagrada Teología, con especialización en Liturgia y Pastoral, en el Instituto de Liturgia Pastoral «Santa Justina» de Padua, vinculado a la Facultad de Teología del Pontificio Ateneo Sant'Anselmo de Roma. Hoy enseña Liturgia y Sacramentología en la Universidad Pontificia Salesiana, preside la Asociación de Profesores y Estudiosos de Liturgia y es responsable de la música para la liturgia en la Oficina Litúrgica Nacional de la Conferencia Episcopal Italiana.
Que una experta en liturgia y en música sagrada llegue a la cúpula del Sínodo tiene su elocuencia: la sinodalidad no es solo un método de reuniones, es también la forma en que el pueblo de Dios celebra, canta y reza unido. La Iglesia que camina junta es, antes que nada, la Iglesia que se reúne en torno al altar y escucha la misma Palabra.
Una etapa nueva: aplicar lo discernido entre 2021 y 2024
El Sínodo sobre la Sinodalidad fue un proceso en tres grandes momentos: la escucha en las diócesis, el discernimiento continental y las dos sesiones de la asamblea en Roma, en octubre de 2023 y octubre de 2024. Su documento final pidió, entre otras cosas, una Iglesia más participativa, con mayor presencia y responsabilidad de las mujeres, con consejos que funcionen de verdad en cada parroquia y con una formación compartida para caminar juntos.
La fase que ahora se abre es quizá la más exigente, porque ya no hay reflectores ni grandes titulares: hay que traducir aquel discernimiento en decisiones locales, en cada conferencia episcopal y en cada comunidad. Para acompañar ese trabajo, la Secretaría General del Sínodo necesita perfiles que unan experiencia de proceso y conocimiento del terreno. En esa clave se entienden los dos nombramientos de hoy: un jesuita que ya fue secretario especial de dos asambleas y una religiosa salesiana arraigada en la vida litúrgica y formativa de la Iglesia.
León XIV, que vivió el proceso sinodal primero como obispo en Perú y después como prefecto en Roma, sigue así dando continuidad a ese camino con gestos serenos y concretos, nombrando a personas que lo conocen desde dentro.
Qué hace la Secretaría General del Sínodo
La Secretaría General del Sínodo es el organismo permanente que, en nombre del Papa, prepara las asambleas sinodales y ayuda a las Iglesias de todo el mundo a llevar a la práctica sus orientaciones. No es una oficina lejana: es el puente entre Roma y las diócesis, donde llegan las voces de los cinco continentes.
Los subsecretarios son, en la práctica, los colaboradores directos del secretario general en esa tarea diaria de correspondencia, reuniones, documentos y acompañamiento. Por eso estos nombramientos, aunque parezcan un trámite más del boletín vaticano, dicen mucho de las prioridades de un pontificado.
Caminar juntos: una invitación que sigue abierta
La palabra «sínodo» significa, en su raíz, «caminar juntos». Y ese camino no lo recorren solo quienes trabajan en Roma: lo recorre cada parroquia que escucha de verdad a sus fieles, cada familia que reza unida, cada joven que encuentra un espacio para hablar y ser tomado en serio dentro de su comunidad.
Desde Redención FM rezamos hoy por el padre Giacomo Costa y por la hermana Elena Massimi, para que el Señor los ilumine en esta nueva responsabilidad al servicio de la Iglesia universal. Y rezamos también para que nuestras propias comunidades —en América Latina, en Estados Unidos y en cada rincón donde nos escuchas— aprendan cada día mejor ese arte tan evangélico: escucharnos unos a otros, y escuchar juntos lo que el Espíritu dice a la Iglesia.
Fuentes: Boletín de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, «Renuncias y nombramientos», 30 de octubre de 2026, y crónica de EWTN News sobre los nombramientos, recogidos el 30 de octubre de 2026.
Por Redención FM


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