El Papa León XIV dedicó este martes su intención de oración de noviembre al buen uso de la riqueza, con una invitación sencilla y profunda: compartir, porque solo compartiendo construimos futuro.
La propuesta llegó a través de la Red Mundial de Oración del Papa y de su campaña Reza con el Papa, en el vídeo mensual difundido este 3 de noviembre. No es un discurso económico ni un regaño: es una oración. El Santo Padre se pone de rodillas, reconoce ante Dios que todo lo que tenemos es don, pide perdón por las veces en que acumulamos en lugar de compartir y suplica aprender a poner el dinero, el tiempo y los talentos al servicio de los demás.
La intención de noviembre, palabra por palabra
La intención que León XIV confía este mes a la Iglesia es clara: «Oremos por un buen uso de la riqueza para que, no cediendo a la tentación del egoísmo, esté siempre al servicio del bien común y la solidaridad con los que tienen menos».
Cada mes, el Pontífice entrega a su Red Mundial de Oración las preocupaciones grandes que lleva en el corazón, para que millones de personas en todo el mundo las hagan suyas en la oración diaria. La de noviembre mira de frente a una pregunta que nos toca a todos, tengamos mucho o poco: ¿para qué son los bienes que Dios ha puesto en nuestras manos?
«Nada es solo nuestro, todo es don compartido»
En la oración que él mismo reza en el vídeo, León XIV se dirige al Señor de la vida y le reconoce el origen de todo: la tierra fértil, los talentos recibidos y el esfuerzo de quienes nos precedieron. «Todo lo que tenemos viene de Ti», resalta, y resume su pensamiento en una frase que queda resonando: «Nada es solo nuestro, todo es don compartido».
Desde esa mirada, la riqueza deja de ser una posesión cerrada. Si lo que tengo es don, también es tarea: está llamado a circular, a aliviar, a levantar a quien hoy no tiene lo necesario. Por eso el Papa pide perdón «por acumular en lugar de compartir, por usar los bienes como poder y no como servicio», y advierte que la riqueza, deseada o ya alcanzada, puede endurecer el corazón y hacernos olvidar a los más frágiles.
La verdadera riqueza está en lo que entregamos con amor
Frente a la tentación de guardar, el Santo Padre propone el criterio del Evangelio: la verdadera riqueza «no está en lo que guardamos, sino en lo que entregamos con amor». Y le pide al Espíritu Santo que nos enseñe a usar lo que tenemos —dinero, tiempo, talentos y oportunidades— como «instrumentos de fraternidad», de modo que cada decisión económica, familiar o comunitaria nazca de un corazón libre.
La plegaria concluye pidiendo ser testigos de «una riqueza convertida en servicio y misericordia», signo del Reino de justicia y paz. No se trata solo de dar una limosna de vez en cuando: se trata de ordenar la vida entera —el presupuesto de la casa, el tiempo que regalamos, el talento que ponemos a disposición de la parroquia y del barrio— con la lógica del don.
Un mundo más rico y, a la vez, más desigual
La intención de noviembre no nace en el vacío. La nota de la Red Mundial de Oración del Papa la acompaña con datos del Global Wealth Report 2026 de Allianz: la riqueza financiera de los hogares alcanzó en 2025 un récord de 268,4 billones de euros, un 8,6 % más que el año anterior. Sin embargo, ese crecimiento no llega a todos por igual.
Según ese mismo informe, citado por la Red, en los países analizados el 10 % más rico de la población concentra el 85,4 % de los activos financieros netos, mientras que la mitad con menos recursos —casi 3.000 millones de personas— prácticamente no posee patrimonio financiero. El director internacional de la Red, el padre Cristóbal Fones, SJ, lo resume como un llamado a la introspección: agradecer primero todo lo recibido como don y entender que, como todo don, Cristo nos pide ponerlo al servicio de los demás.
Un mes marcado por la Jornada Mundial de los Pobres
Noviembre es también el mes de la X Jornada Mundial de los Pobres, que la Iglesia celebrará el próximo 15 de noviembre y para la que León XIV escribió un mensaje titulado «El Señor es el refugio del pobre». Intención de oración y Jornada caminan juntas: rezar por el buen uso de la riqueza prepara el corazón para mirar a los pobres no como un problema lejano, sino como hermanos concretos, con nombre, historia y dignidad.
En nuestras comunidades sobran las ocasiones para vivirlo esta misma semana: una despensa compartida, una visita a un enfermo, un talento ofrecido sin cobrar, un plato más en la mesa. La solidaridad que pide el Papa no empieza en los grandes presupuestos: empieza en casa.
Cómo unirnos a esta intención durante todo el mes
Redención FM invita a sus oyentes y lectores a hacer suya esta intención durante todo noviembre: rezar cada día, aunque sea un Padrenuestro, por el buen uso de la riqueza; examinar con serenidad cómo administramos lo que Dios nos confía; y dar un paso concreto de compartir, por pequeño que parezca. Como enseña el Papa, ningún don es solo nuestro.
Que el Señor nos conceda un corazón libre, capaz de reconocer que todo bien es común, y que nuestras familias sean testigos de esa riqueza que, convertida en servicio y misericordia, construye futuro para todos. Compartiendo construimos futuro: esa es la oración y esa es la tarea.
Fuentes: Vatican News / Red Mundial de Oración del Papa, intención y vídeo de oración de noviembre de 2026 difundidos el 3 de noviembre de 2026; datos del Global Wealth Report 2026 de Allianz citados en la nota de la Red Mundial de Oración del Papa.
Por Redención FM


Publicar un comentario