Vivimos rodeados de ruido.
A veces creemos que necesitamos salir lejos para encontrar paz… pero muchas veces lo único que necesitamos es apagar un poco el ruido y volver a conectar con Dios.
Hace un tiempo decidí hacer un pequeño cambio en mi habitación.
Simplemente crear un espacio tranquilo donde pudiera:
- orar
- leer la Biblia
- pensar con calma
- agradecer
- descansar mejor
Y sinceramente noté una diferencia enorme.
Muchas veces subestimamos cómo el ambiente afecta:
- nuestro descanso
- nuestro estado emocional
- nuestra concentración
- incluso nuestra vida espiritual
Encontré una lámpara bastante bonita y sencilla que ayuda mucho a crear ese ambiente cálido y tranquilo para leer, orar o simplemente descansar después de un día pesado.
Amazon
Porque en medio del ruido del mundo, todavía existen momentos donde Dios habla en silencio.
“Estad quietos, y conoced que yo soy Dios.” — Salmo 46:10
Gracias, Señor, porque todo lo que se hace en este canal no es por mí, sino por tu gracia. No soy yo, eres Tú guiándome con tu Espíritu Santo. Sin Ti no soy nada. Amén.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario