Estambul amaneció este martes con una noticia que mezcla alivio y duelo: los equipos de rescate localizaron en el Cuerno de Oro el cuerpo de Ahmet Derin, la última persona que permanecía desaparecida desde que el temporal más intenso en 84 años azotó la ciudad. Con ese hallazgo, la Oficina del Gobernador anunció el fin de las labores de búsqueda y rescate, mientras la metrópoli comienza a contar sus heridas y a acompañar a las familias que lo perdieron todo.
La lluvia comenzó el miércoles 14 de octubre y en pocas horas se convirtió en un diluvio histórico. Según las autoridades turcas, fue la precipitación más fuerte registrada desde que la Dirección Meteorológica inició sus mediciones en 1942: en algunos distritos del norte de la ciudad, como Beykoz, se acumularon hasta 273 litros por metro cuadrado. Las riadas arrastraron vehículos, anegaron viviendas y comercios y obligaron a rescatar a miles de personas en la ciudad más poblada de Turquía, de unos 16 millones de habitantes.
El hallazgo que cerró la búsqueda
El cuerpo de Ahmet Derin fue recuperado hacia las 11:00 de la mañana de este martes frente a las instalaciones costeras del distrito de Eyüpsultan, en el Cuerno de Oro, el estuario que atraviesa la parte europea de Estambul. Derin había desaparecido en Ayazağa, un barrio del norte de la ciudad duramente castigado por la crecida de su arroyo, cuando las aguas se llevaron su vehículo.
Con su localización, la Gobernación de Estambul informó de que ya no quedan personas reportadas como desaparecidas en la ciudad y dio por concluidas las operaciones de búsqueda y rescate. La confirmación llegó tras casi una semana de trabajo ininterrumpido de los equipos de emergencia, la gendarmería y la guardia costera.
Un balance doloroso, con cifras aún en consolidación
De acuerdo con el desglose difundido por la agencia estatal Anadolu a partir de los datos de la Gobernación, siete personas murieron en Estambul y otras dos perdieron la vida tras ser arrastradas en el distrito de Gebze, en la vecina provincia de Kocaeli, cuyos cuerpos fueron recuperados en Pendik, ya en territorio estambulí: nueve fallecidos en total. La agencia EFE, en su despacho de este martes, elevó el balance conjunto a diez muertos. Las cifras oficiales definitivas se consolidarán en los próximos días, y este medio seguirá la actualización de las autoridades.
Entre las víctimas figura un adolescente de 14 años que murió electrocutado al pisar un charco en el barrio de Balat, en el histórico distrito de Fatih. Otros fallecidos fueron localizados a lo largo de la semana en distintos puntos de la ciudad, varios de ellos en el propio Cuerno de Oro, adonde las corrientes arrastraron a personas desaparecidas en los barrios del norte.
Miles de viviendas y negocios dañados
El gobernador Davut Gül explicó el lunes que el desastre generó alrededor de 19.300 reportes de daños y afectaciones. Según la evaluación preliminar, unas 2.000 viviendas y cerca de 900 negocios sufrieron daños graves por el agua y el lodo. Cientos de vehículos quedaron inservibles y numerosas calles permanecen en labores de limpieza y rehabilitación.
Las primeras ayudas ya comenzaron a llegar: el viernes se entregaron pagos iniciales de 10.000 liras (unos 200 dólares) a 5.200 personas afectadas, y el lunes estaba previsto alcanzar a otras 2.500. En Ayazağa, uno de los barrios más golpeados, las autoridades completaron además la demolición preventiva de 19 comercios, una escuela coránica y un pequeño estadio construidos sobre el cauce del arroyo, una medida que busca reducir el riesgo ante futuras crecidas. Los operativos de reparación y el pago de indemnizaciones continúan en Estambul y en Kocaeli.
Una ciudad que se levanta unida
Aunque lo peor del temporal ya pasó y las previsiones anuncian una mejoría del tiempo en buena parte del país, el dolor permanece en los hogares que perdieron a un ser querido o el trabajo de toda una vida. En medio de las tareas de limpieza, vecinos, voluntarios y equipos oficiales trabajan hombro a hombro para recuperar las calles y acompañar a los damnificados.
Desde Redención FM nos unimos en oración por las víctimas de esta tragedia y por sus familias. Pedimos al Señor que les dé consuelo en el duelo, fortaleza para reconstruir y esperanza para mirar adelante. Que ninguna familia de Estambul se sienta sola en esta hora difícil: la solidaridad también es una forma de hacer frente a la tormenta.

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