El Papa León XIV vivió este lunes 26 de octubre una jornada intensa de audiencias en el Palacio Apostólico Vaticano, en la que se entrelazaron la diplomacia por la paz, el impulso a la caridad hacia los más pobres y la oración por un cardenal fallecido.
La Oficina de Prensa de la Santa Sede publicó hoy los encuentros de la mañana, el discurso a las Hermanas de la Caridad y el telegrama de condolencia por el cardenal Paolo Romeo, en una agenda que el Pontífice sigue retomando paso a paso tras su operación de pulmón del pasado 13 de octubre.Encuentro con la presidenta de Eslovenia: paz en Ucrania y Medio Oriente
Esta mañana, el Santo Padre recibió en audiencia a la presidenta de la República de Eslovenia, Nataša Pirc Musar, quien después se reunió con el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado, acompañado por monseñor Paul Richard Gallagher, secretario para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales.
Según el comunicado de la Sala de Prensa de la Santa Sede, durante los cordiales coloquios en la Secretaría de Estado se expresó aprecio por las buenas relaciones bilaterales existentes y se trataron cuestiones de interés común sobre las relaciones entre la Iglesia y el Estado. Después, la conversación se detuvo en varios temas internacionales, con atención particular a la región de los Balcanes occidentales y a los conflictos en Ucrania y en Medio Oriente, dos heridas abiertas por las que el Papa no deja de pedir diálogo y gestos concretos de paz.
«En Cristo las raíces, en el mundo la misión»
El momento central de la mañana fue la audiencia a las delegadas del Capítulo General electivo de las Hermanas de la Caridad de Santa Giovanna Antida Thouret, que acaban de elegir a su nueva superiora general. El Papa las acogió con alegría y les agradeció el fruto de su discernimiento comunitario, que describió como un don para ofrecer juntos al Señor, como un cesto de primicias.
León XIV destacó el tema que las religiosas eligieron para sus trabajos: «En Cristo las raíces, en el mundo la misión». Tener las raíces en Cristo, explicó, significa ponerlo solo a Él en el centro de la propia existencia y de los propios pensamientos, acostumbrándose a sentir y celebrar su presencia en cada instante, confiados en que, unidos a Él, estaremos también más cerca entre nosotros y seremos más capaces de ayudar a los demás según sus designios.
El Pontífice subrayó además una herencia especial de la santa fundadora: la atención al bien integral, espiritual y temporal, del prójimo. En una sociedad que tiende a fragmentar a la persona, recordó, esta dimensión de la caridad es fundamental para recuperar, promover y respetar auténticamente la dignidad de cada uno, especialmente de los más pobres y necesitados. Las invitó a atesorar ese carisma, cultivarlo y difundirlo.
Una congregación presente en 32 países
En este año bicentenario de la muerte de santa Giovanna Antida Thouret, el Papa constató con consuelo cuánto ha bendecido el Señor el camino de esta familia religiosa. Hoy su obra apostólica está presente en treinta y dos países, donde religiosas, laicos, jóvenes, voluntarios y colaboradores mantienen vivo el carisma de la Caridad. «Continúen con generosidad su trabajo: es precioso a los ojos de Dios y de la Iglesia», les dijo, antes de encomendarlas a la intercesión de la Virgen María y de su fundadora y bendecirlas de corazón.
Las demás audiencias de la jornada
La lista oficial de audiencias de este lunes incluyó también a monseñor José Luís Gerardo Ponce de León, obispo de Manzini, en eSwatini; al cardenal Giorgio Marengo, prefecto apostólico de Ulán Bator, en Mongolia, y presidente de los obispos de Asia Central, pastor de una de las comunidades católicas más pequeñas del mundo; y al nuevo embajador de Chile ante la Santa Sede, James Sydney Sinclair Manley, que presentó al Papa sus cartas credenciales.
Oración por el cardenal Paolo Romeo
La jornada estuvo marcada también por el luto. La Santa Sede publicó el telegrama que León XIV envió a monseñor Antonino Raspanti, obispo de Acireale, por la muerte, ocurrida el domingo 25 de octubre, del cardenal Paolo Romeo, arzobispo emérito de Palermo. El Papa expresó su participación en el dolor de la diócesis y de los familiares, recordando con afecto a «este querido hermano que ha servido generosamente al Evangelio y a la Iglesia».
En el mensaje, el Pontífice recordó con gratitud el intenso ministerio del cardenal Romeo: primero como sacerdote de su diócesis de Acireale, después en el servicio diplomático de la Santa Sede como representante pontificio en Haití, Colombia, Canadá, Italia y la República de San Marino, y finalmente como solícito arzobispo de Palermo. León XIV elevó fervientes oraciones al Señor para que lo acoja en su paz e impartió su bendición apostólica a cuantos lloran su fallecimiento.
Raíces profundas para una misión amplia
La jornada de este lunes resume bien el corazón del momento que vive la Iglesia: raíces profundas en Cristo para sostener una misión que llega a los pobres de treinta y dos países, a las mesas de diálogo por la paz en Ucrania, Medio Oriente y los Balcanes, y a las comunidades más pequeñas, como la de Mongolia. Desde Redención FM nos unimos a la oración del Papa por el cardenal Romeo y por la paz, y damos gracias a Dios por cada palabra que hoy vuelve a poner a Cristo en el centro.

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